LA IMPORTANCIA DE LA MEDITACIÓN

Existe la meditación analítica y la contemplativa.

Hay varias meditaciones para calmar la mente.

La meditación nos permite reflexionar y conocer mejor el camino y el Dharma (la doctrina budista).

Estamos distraídos por muchos asuntos.

No vamos con un plan.

Somos impulsivos.

Nos dejamos llevar por apetencias.

Si me gusta algo, si no me gusta.

Pero no reflexionamos.

Hay poca madurez.

Perseguimos cosas muy superficiales.

Nuestra mente está desorientada.

Por eso, primero debemos pensar.

Pensar acerca de la forma en que sufrimos, la manera en que algo nos gusta, el modo en que experimentamos la felicidad, la forma de sentir malestar.

Nuestra mente no está entrenada, educada.

¿Es difícil entrenar la mente?

Debemos reflexionar para que nuestra mente madure.

De este modo, venceremos a los pensamientos y emociones.

¿Por qué les resulta difícil el Dharma a los practicantes?

Hacer que nuestra mente sea más práctica y lógica.

Mediante la observación nos comprenderemos a nosotros mismos.

A través de la experiencia propia tendremos una mayor comprensión de nosotros mismos.

Es interesante ver nuestros procesos interiores.

Todo esto podemos hacerlo por medio de la meditación.

La meditación efectiva es muy poderosa, porque crea un laboratorio ideal para conectar con nuestros procesos mentales.

La meditación también es una parte importante del camino hacia la Iluminación.

En el budismo la meditación es una práctica imprescindible.

Durante la meditación reflexionamos:

Sobre el origen del sufrimiento.

Sobre la impermanencia.

Sobre el aferramiento y los apegos.

Sobre la realización de acciones virtuosas.

Sobre el abandono de acciones no virtuosas.

Sobre la toma de refugio en las Tres Joyas.

Sobre la vacuidad (la verdad última).

Sobre las seis "paramitas" (virtudes).

Sobre la ausencia del yo.

Sobre la originación dependiente.

Sobre las 4 Nobles Verdades.

El Noble Óctuple Sendero.

Sobre el amor-bondad.

La meditación nos ayudará a liberarnos del "samsara" (el ciclo de nacimientos y muertes).



Por medio de la meditación es posible trascender el ego y sentir el amor-compasión auténtico.

Es posible superar los apegos y aferramientos de todo tipo.

Es posible también abandonar las acciones negativas de cuerpo, habla y mente.

Si soltamos los apegos, estaremos más cerca de la felicidad.

Distanciémonos de todos nuestros objetos de deseo.

Nos liberaremos del deseo de prestigio, influencia política y riquezas.

Del deseo excesivo de placeres sensuales (hedonismo).

La meditación nos ayuda a superar nuestra actitud egoísta, de búsqueda  beneficio propio.

Un conocido monje budista escribió: "La meditación debería producir conciencia dentro de nosotros".

Reflexionemos.

No hace falta llevar siempre la razón.

Los culpables  no son los otros o algo exterior.

Somos nosotros los responsables de lo que sucede en nuestra mente.

Trata de ver la realidad.

Las emociones negativas están conectadas con las interpretaciones erróneas.

Aceptémoslo: todo es impermanente.

Reconocer la interdependencia porque así es la naturaleza de las cosas.

El apego trae sufrimiento.

El amor-bondad es la esencia de la vida.

Todo surge por causas y condiciones.

Nada tiene identidad intrínseca.

Acabemos con nuestra ignorancia a través del estudio y el adiestramiento.

Si hacemos esto, nuestros sentimientos se volverán más bondadosos.

Se recomienda meditar regularmente.

En cualquier momento te puedes retirar a tu espacio interior, y practicar la meditación. Es como un retiro reparador.

En la meditación encontrarás sosiego y quietud.

La meditación bien realizada puede proporcionar una paz plena.

La meditación eliminará las preocupaciones.

Podemos trabajar en los conceptos erróneos que justifican y alimentan las emociones negativas.

No olvides el retiro que tienes en ti mismo (a tu disposición).

No te inquietes ni te atormentes. Sé libre y examina las cosas con detenimiento, como un ser racional.

Las cosas no afectan a la mente, están fuera de ella, inmóviles.

Los problemas en realidad nacen de la opinión interior, de la interpretaciones.

Todo lo que ves cambiará enseguida y dejará de existir.

Piensa en las cosas que ya has visto transformarse.

El mundo es cambio.

Medita sobre la impermanencia.

Gracias a la meditación aprenderemos a conocernos mejor.

Por lo tanto, la meditación es una valiosa herramienta de autoconocimiento.

La meditación nos llevará a la paz y a la calma.

Aprenderemos a identificar y a descubrir el origen y las características de las emociones negativas como el miedo, la envidia, los celos, el enfado o el estrés.

La meditación nos ayudará a ser nuestros propios maestros.

Equilibrando nuestra energía nos liberaremos así del dolor mental.

Es muy importante conocer nuestra mente.

La meditación constituye una herramienta fundamental a la hora de combatir los sufrimientos.

Sufrimientos causados por las situaciones adversas, por nuestras interpretaciones erróneas, por los apegos, y, también, por las emociones perturbadoras.

Es muy recomendable que practiquemos la meditación con asiduidad.

De este modo, alcanzaremos el dominio de esta técnica milenaria tan eficaz para paliar las aflicciones del espíritu.

Cuando nos asaltan las emociones negativas, pongámonos a meditar lo antes posible.

¿Por qué se ha originado? ¿Cuál es su origen? ¿Cuál es su proceso o desarrollo? ¿En qué situaciones suele aparecer?

Debemos observar con calma todo lo que ocurre en nuestro interior en los momentos de aflicción.

Si realizamos bien la meditación en momentos difíciles, cuando nos abruma el sufrimiento, podremos superarlo.

Para disolver las emociones negativas, que tanta infelicidad ocasionan, no estamos desarmados.

Disponemos de un instrumento excelente que está a nuestro alcance, siempre que lo necesitemos: la meditación.

La meditación es una herramienta indispensable para conocerse a uno mismo, controlar  las emociones perturbadoras y avanzar en el camino a la Iluminación.

No hace falta cambiar la vida, tarea harto difícil.

Modifiquemos nuestra mente y nuestras actitudes hacia la vida.

Gueshe Tashi Tsering en su libro "Estudio de la mente" escribe: "Nunca podemos evitar que las cosas externas sucedan, pero podemos cambiar nuestro modo de reaccionar ante ellas".

A través de la meditación pacificamos los pensamientos.

Esto demuestra que nuestros pensamientos pueden ser transformados.

Para los practicantes budistas la meditación es inseparable del comportamiento ético. No lo olvidemos nunca.

La práctica habitual de la meditación hace que se desarrolle la calma mental estable ("samatha") y la visión penetrante ("vipassana").

Una vez conseguidas estas valiosas cualidades, los meditadores estarán preparados para acceder a niveles más avanzados.



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